Astur Colchón
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Descansa bien, ya sea en sillones o colchones

El descanso es fundamental para nuestro cuerpo y mente. Si no duermes y descansas, no funcionamos biien. Tan sencillo como eso. Apartar unas horas para desconectar y que nuestro cuerpo recupere energías es esencial. Además de dormir, hay otros momentos en que necesitamos parar, olvidarnos de todo durante unos minutos y sentarnos en nuestros sillones simplemente a darnos un respiro. Tener un mueble adecuado en casa ayuda.

Cada uno tiene una manera de darse un respiro. Unos lo hacen tumbados o sentados en sus sillones. Otros comprar muebles diseñados especialmente para estos momentos: los sillones relax. Son muebles que cuentan con varios motores que aportan unas suaves vibraciones a nuestra espalda. Los he probado y aunque a prioiri me parecía una pijada he de reconocer que son una pequeña maravilla.

Otros prefieren relajarse de otras maneras, por ejemplo practicando deportes. Puede sonar contraproducente, pero lo que buscan no es tanto un descanso físico, como dar salida al stress. Si e tu empleo estás bajo presión, con fechas de entrega ajustadas o realizando tareas exigentes lo que te vendrá muy bien es "desconectar" y liberar la mente de esos pensamientos. Este tipo de empleos muchas veces se hacen en oficinas. El stress se acumula y practicar un deporte nos da rienda suelta para liberar toda esa presión con el ejercicio físico, mientras nuestra mente se libera de esos pensamientos y nos divertimos.

Otras maneras de relajarse

Tengo varios conocidos que se relajan de una manera muy peculiar: aprendiendo a pilotar. Suena muy snob, pero no es tan caro como nos pudiera parecer a priori. Cuesta unos cientos de euros, pero tampoco es una actividad limitada a gente rica. Lógicamente, todo depende de tu nivel económico. Su forma de relajarse no es la típica de descansar en un sillón de descanso, no. Cuando llega el viernes acude a un aerodromo a recibir clases de piloto. según me comenta es una actividad sumamente relajante. Desde luego ascender con la avioneta y comtemplar el paisaje desde ahí arriba durante una hora mientras pilotas debe ser una experiencia fantástica.

Yo reconozco que disfruto mucho con algo mucho más sencillo y cotidiano. Cuando estoy agobiado o muy tenso por problemas y dificultades del trabajo, me reservo unos minutos en casa. Una copa de vino, un buen libro y me relajo durante unos minutos en el sillón de casa. Eso porque los que vivimos en Asturias no tenemos la suerte de que nos acompañe el buen tiempo durante buena parte del año. Si es verano y hace sol, mi rutina de relax consiste en visitar un pequeño parque con árboles que hay cerca de mi casa y sentarme a leer en un banco.

Es algo muy básico, lo sé. Pero cuando necesito descansar la mente es lo que a mi me funciona. Al fin y al cabo no se trata de hacer algo super original o complicado, sino de dar con una actividad sencilla que te permita relajar los nervios, desconectar de los quehaceres del día y recargar energías.

Todo esto que estoy comentando es necesario de vez en cuando, pero es algo que hacemos durante el día.

Es un complemento al descanso necesario e imprescindible que todos requerimos al dormir. Dormir bien, y dormir las horas suficientes es algo que no podemos obviar. Al dormir, nuestro cuerpo no sólo recupera energía, sino que realiza procesos metabólicos necesarios para mantener el cuerpo y la mente en buen estado.

Antes, cuando me veía desbordado por mucho trabajo solía dormir menos horas con la idea de trabajar más horas. Con el tiempo me dí cuenta de que esta estratégia era un error. Es cierto que trabajaba más horas, pero trabajaba peor. Aunque no me daba cuenta, tenía menos agilidad mental y de vez en cuando cometía errores muy tontos, que normalmente jamás cometería. Además, pese a trabajar más horas no se notaba un incremento en mi rendimiento. Así que opté por hacer lo contrario: la prioridad era descansar bien. Al día siguiente me encontraba mejor, más despejado atento y con mayor motivación. Al final, hacía mejor mi trabajo y ejecutaba más tareas en menos horas.

Así me dí cuenta de lo fundamental que es aprender y tener bien presente que necesito descansar adecuadamente. Ahora, si veo que la jornada se va a alargar procuro echar una pequeña siesta, de unos 20 minutos. He notado que así en jornadas largas soy más productivo. Esos pocos minutos de descanso me dan el plus que necesito para regresar al trabajo con las pilas cargadas y la mente despejada.

Así que no lo olvides, ten a mano unos sillones o un colchón y aprende a descansar para trabajar mejor.

Asturcolchón 2007 -