Cambio de hora de otoño: cómo afecta al sueño y qué hacer
El último domingo de octubre, a las tres de la madrugada, los relojes retrocederán una hora. Es un gesto de un segundo que, sin embargo, deja huella en el organismo durante varios días. En AsturColchón llevamos desde 1982 hablando de descanso con nuestros clientes en Avilés y Oviedo, y cada otoño surge la misma pregunta: ¿por qué cuesta tanto adaptarse a «ganar» una hora de sueño, si en teoría deberíamos dormir mejor?
Una hora de más que el cuerpo no nota igual
El reloj cambia de golpe, pero el reloj biológico, el que regula cuándo tenemos sueño y cuándo estamos despiertos, se ajusta poco a poco. Ese desajuste temporal explica por qué, aunque hayamos dormido «una hora más» sobre el papel, los primeros días podemos notar más cansancio, cambios de humor o dificultad para concentrarnos por la tarde.
El cambio de otoño suele llevarse mejor que el de primavera, porque retrasar el reloj es más sencillo para el organismo que adelantarlo. Aun así, no todo el mundo lo nota igual: depende de la edad, de los horarios habituales y de la sensibilidad de cada persona a los cambios de rutina.
Por qué en octubre cuesta más entrar en calor… para dormir
El cambio de hora no llega solo. Coincide con días más cortos, menos luz por la tarde y temperaturas que empiezan a bajar, y todo eso también influye en cómo dormimos:
- Menos luz natural por la tarde, lo que puede adelantar la sensación de sueño en algunas personas y retrasarla en otras, según la rutina de cada uno.
- Bajada de la temperatura, que hace que el dormitorio y la ropa de cama empiecen a jugar un papel distinto al del verano.
- Cambios en los horarios de las comidas y del ejercicio, que a veces se desajustan junto con el reloj.
Nada de esto es motivo de alarma: son ajustes normales de la estación, que la mayoría de las personas notan solo durante unos días.
Algunas ideas para llevarlo mejor
No existe una fórmula única, pero sí varias costumbres que suelen ayudar a acortar el periodo de adaptación:
- Mantén horarios regulares de acostarte y levantarte, también el fin de semana, en la medida de lo posible.
- Aprovecha la luz natural por la mañana; ayuda a marcar el ritmo del reloj interno.
- Cena con margen antes de acostarte y evita cafeína a última hora de la tarde.
- Revisa la temperatura del dormitorio. Con la bajada del termómetro, muchas personas necesitan una ropa de cama algo más cálida que en septiembre.
- Ten paciencia. Para la mayoría, el cuerpo se reajusta en pocos días sin necesidad de hacer nada especial.
Y el colchón, ¿tiene algo que ver?
El cambio de hora no depende del colchón, pero sí es cierto que octubre es un buen momento para fijarse en cómo se está durmiendo. Si además del ajuste de estos días notas que llevas tiempo sin descansar bien, que te despiertas con molestias o que el colchón ha perdido firmeza, puede que el problema no sea solo el reloj.
En nuestras tiendas de Avilés y Oviedo podemos ayudarte a revisar tu equipo de descanso: firmeza, adaptabilidad, transpirabilidad o la conveniencia de renovar el colchón o la base son cuestiones que conviene valorar con calma, no solo en las semanas de cambio de hora. Si tienes dudas, nuestro equipo está para asesorarte sin compromiso.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo es el cambio de hora en otoño?
El último domingo de octubre, cuando los relojes retrasan una hora a las 3:00, que pasan a ser las 2:00.
¿Es peor el cambio de otoño o el de primavera?
En general, el de otoño se suele llevar mejor, porque retrasar el reloj resulta más sencillo para el organismo que adelantarlo.
¿Cuánto tarda el cuerpo en adaptarse?
Varía según la persona, pero lo habitual es que el ajuste se complete en pocos días si se mantienen horarios regulares.
Categoría sugerida: Bienestar y descanso
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